Por Rosa Laviña Bellido, Secretaria y Patrona de la Fundación Pedro Zerolo
En el décimo aniversario de la muerte de Pedro Zerolo y cuando se cumplen 20 años de la aprobación del matrimonio igualitario en España, la Fundación que lleva su nombre ha recibido el Premio MADO 2025. Un reconocimiento que honra no solo su memoria, sino el legado vivo de lucha, amor y derechos que sigue inspirando a generaciones.
Queremos agradecer de corazón a Madrid Orgullo (MADO) por este galardón, que sentimos como un homenaje colectivo a la militancia, la diversidad y la esperanza.
Gracias a Aimar Bretos, cuya presentación supo conectar con la emoción y el compromiso que Pedro sembró en tantas personas.
Y gracias también a Carmina Gustrán, comisionada de España en Libertad, por su trabajo infatigable en favor de los derechos humanos y su cercanía con nuestra causa.
Durante el acto, la presidenta de la Fundación, Luisa Estévez recordó que:
“Para la Fundación Pedro Zerolo es un gran honor recibir este premio porque viene a reconocer el trabajo que Pedro hizo toda su vida. Siempre trabajó y luchó por la defensa de los derechos humanos. Él decía que había que bregar todos los días por los derechos conseguidos, porque teníamos que disfrutarlos y si hacía falta defenderlos. Desde la Fundación seguiremos con su legado, porque no vamos a dar ni un paso atrás.”
En momentos como este, no podemos evitar preguntarnos: ¿Qué diría Pedro si estuviera aquí?
“Este premio no es para mí. Es para todas las personas que se atrevieron a amar en voz alta cuando otros les querían en silencio. Es para quienes lucharon cuando nadie nos miraba. Para quienes dijeron ‘sí, quiero’ cuando nos decían ‘no podéis’.
Veinte años después del matrimonio igualitario, y diez años después de mi partida, sigo creyendo que la política sirve para transformar, que la memoria es un acto de justicia y que no hay nada más revolucionario que un beso libre.
Gracias por mantener viva la llama. Seguid. No dejéis de luchar, de amar, de organizaros. Porque los derechos conquistados hay que defenderlos cada día. Y porque, como siempre dije: el activismo salva vidas.”
Este premio es de todas las personas que, como Pedro, creen que la política sirve para transformar, que el amor no se discute y que la igualdad no se negocia.
Seguimos trabajando.
Por la memoria. Por la dignidad. Por los derechos.