Por Rosa Mª Laviña, secretaria y patrona de la Fundación Pedro Zerolo
Madrid, 22 de febrero de 2026.- En el día de la Igualdad Salarial nos preguntamos: ¿Cuánto vale el talento de una mujer? Según las estadísticas, un 15,7% menos que el de un hombre. No es una cifra abstracta: es menos dinero para pagar el alquiler, menos ahorro para la jubilación, menos capacidad de decisión y autonomía en una sociedad en la que el dinero manda y un mensaje constante de que nuestro esfuerzo «vale menos».
Como dice Luisa Estévez, presidenta de la Fundación Pedro Zerolo, esta brecha no tiene justificación ni amparo legal. Es una estafa al talento femenino.
La realidad duele (y los datos lo confirman). Los informes de UGT y CCOO son una bofetada de realidad:
Trabajamos «gratis»: Debido a la brecha salarial que se sitúa en el 15,7%, las mujeres en España perciben de media 4.781 euros menos al año que los hombres, es como si las mujeres dejáramos de cobrar a mitad de noviembre hasta final de año.
Las políticas públicas impulsadas en los últimos años por el gobierno están contribuyendo a reducir las diferencias salariales entre mujeres y hombres, pero todavía queda mucho camino por recorrer. No estamos indefensas, la Ley 15/2022 Integral para la Igualdad de Trato y la No Discriminación, conocida como Ley Zerolo, es un hito histórico, es nuestra armadura legal. Esta ley:
- Sanciona la discriminación: Convierte la brecha salarial injustificada en una infracción legal clara.
- Protege en el empleo: Prohíbe cualquier trato desigual en el acceso, la promoción y las condiciones de trabajo.
- Combate la brecha digital: Insta a los poderes públicos a eliminar los sesgos de género en los algoritmos y a garantizar que la tecnología no sea una nueva forma de exclusión para las mujeres.
Las mujeres estamos hartas, ya no pedimos permiso, exigimos justicia. No queremos palmaditas en la espalda ni días señalados en el calendario. Exigimos que las empresas dejen de esconder sus tablas salariales, que el cuidado de la vida no recaiga solo en nuestros hombros ni hundir nuestras carreras y que dejen de vernos como «ayudantes» y empiecen a vernos como las líderes cualificadas que ya somos.
La igualdad no se hereda, se conquista, por eso en la Fundación Pedro Zerolo, siguiendo el legado de Pedro, seguimos luchando por al Igualdad de Trato, pero no podemos hacerlo solas. Si como nosotros, piensas que juntos y juntas podemos ser el motor del cambio, si crees que a igual trabajo, toca igual salario, mojaos con nosotros.