Por Rosa Mª Laviña, secretaria y patrona de la Fundación Pedro Zerolo
Hoy, 17 de marzo de 2026, celebramos el Día Mundial del Trabajo Social, promovido por la Federación Internacional de Trabajadoras y Trabajadores Sociales (IFSW) para visibilizar y reconocer la labor transformadora del trabajo social en todo el mundo.
Este año, el lema elegido es: “Construir esperanza y armonía. Harambee para unir a una sociedad dividida”. La expresión Harambee, de origen suajili, significa “tirar juntas/os”, “empujar juntas/os” o “arrimar el hombro”, y remite al compromiso colectivo, la solidaridad y la responsabilidad compartida como claves para afrontar crisis, desigualdades y conflictos.
El mensaje central pone en valor el papel esencial del trabajo social como nexo de unión entre comunidades, culturas, generaciones y sistemas, fomentando la justicia social, la inclusión y la participación. En un contexto global marcado por desafíos crecientes (conflictos, desplazamientos, crisis ecológicas y fracturas sociales), la IFSW insiste en que la cooperación y la acción conjunta constituyen la única vía sostenible.
Al reflexionar sobre el significado de Harambee, entendido como la unión de fuerzas para construir una sociedad más justa, resulta inevitable recordar las palabras de Pedro Zerolo, quien, durante su etapa como concejal del Ayuntamiento de Madrid, defendió que el trabajo social era “el patrimonio más importante que tenía el Ayuntamiento de Madrid”.
A pesar del tiempo transcurrido desde entonces, su visión política y social conecta plenamente con el espíritu del Día Mundial del Trabajo Social 2026:
- Apostaba por un municipalismo basado en la justicia social y los derechos humanos, en el que el trabajo social actuara como una herramienta estratégica para garantizar la igualdad de oportunidades.
- Sostenía que la intervención social no debía entenderse como un mero servicio administrativo, sino como un motor de cohesión, capaz de reducir brechas, acompañar situaciones de vulnerabilidad y fortalecer el tejido comunitario.
- Defendía que la verdadera grandeza de una institución no reside en sus infraestructuras, sino en su capacidad de cuidar y acompañar a las personas.
El lema Harambee encarna, en muchos sentidos, la filosofía que Zerolo llevó a la práctica: sumar esfuerzos, tejer alianzas, construir comunidad y asegurar que nadie quede atrás.
El Día Mundial del Trabajo Social 2026 nos invita, en definitiva, a renovar nuestro compromiso con una sociedad más justa y solidaria. El principio de Harambee nos recuerda que solo avanzamos cuando lo hacemos juntas/os, y que el trabajo social, como afirmaba Pedro Zerolo, es uno de los bienes más valiosos de una ciudad: su capacidad de cuidar, unir y transformar.