Por Toni Poveda, Vicepresidente de la Fundación Pedro Zerolo
Ahora más que nunca, el Día de la Visibilidad Trans se convierte en un llamado urgente a la acción. Recordemos que el día en que Trump asumió la presidencia, apuntó con su dedo cargado de odio hacia dos de las poblaciones más vulnerables: la migrante y la comunidad trans. El fascismo siempre ha trabajado para avivar el odio hacia ciertos grupos, comenzando por deshumanizarlos a través de mentiras. En este contexto, hemos sido testigos de cómo se ha señalado a las personas migrantes como delincuentes, violadores y parásitos que vienen a robar empleos o a vivir de subvenciones. En España, por ejemplo, es habitual escuchar falsedades como que existen ayudas específicas para este grupo, un argumento que perpetúa estigmas y prejuicios.
En el caso de las personas trans, la deshumanización se manifiesta de manera insidiosa a través del discurso sobre la «ideología de género». Esta narrativa reduce los derechos humanos de las personas trans a meros conceptos ideológicos, despojándolos de su legitimidad y presentándolos como antojos. Además, se propaga la falacia de que esta «ideología» amenaza los derechos de las mujeres cis, alimentando un clima de hostilidad y rechazo.
La cara más aterradora de esta situación es la que acusa y discrimina a niñas, niños y niñes, negándoles su identidad y privándolos de derechos fundamentales. Se busca que regresen a la oscuridad y al sufrimiento de vivir en una sociedad que les niega el derecho a ser quienes realmente son. No podemos consentir ataques a la dignidad y a la vida en igualdad de derechos. Es nuestra responsabilidad, y más bien diría que es una obligación, de todas las personas que creemos en la libertad y la democracia, enfrentar este movimiento internacional fascista que intenta deshacer los avances logrados.
Cada una de nosotras tiene que hacer lo que esté a su alcance, utilizando las herramientas que nos ofrece el Estado de derecho. Como decía Pedro Zerolo: “soy uno más, nada menos”. Debemos defender los derechos de nuestras compañeras, compañeros y compañeres trans con firmeza. Hoy más que nunca, es crucial visibilizar la realidad de las personas trans, aquellas que, desde junio de 1969, iniciaron una lucha por los derechos del colectivo LGTBIQ+. Gracias a su valentía, hemos conseguido numerosos avances que han contribuido a hacer nuestras sociedades más libres y justas.
En este Día de la Visibilidad Trans, reafirmemos nuestro compromiso de luchar por la igualdad, la dignidad y los derechos de todes, sin excepción. La defensa de los derechos trans es, en última instancia, la defensa de la humanidad misma.