Por Rosa Mª Laviña Bellido, secretaria y patrona de la Fundación Pedro Zerolo
Hoy, 7 de abril, celebramos el Día Mundial de la Salud, bajo el lema “Juntos por la salud. Apoyemos la ciencia”. Una buena ocasión para recordar algo básico: que la salud se defiende mejor cuando se basa en la evidencia y cuando hay cooperación entre países y sistemas.
En España, aunque contamos con un sistema sanitario sólido, del que podemos sentirnos orgullos, pero también sabemos que no todo funciona como debería. Las listas de espera, la falta de profesionales o la presión en la atención primaria son problemas muy reales. Y no afectan a todo el mundo por igual: hay personas y colectivos que lo tienen mucho más difícil para acceder a la atención que necesitan. El IV Informe sobre Barreras al Sistema Nacional de Salud en poblaciones vulnerabilizadas, de Médicos del Mundo, documentó en 2025 más de 34 000 situaciones que dificultaron o impidieron el acceso a la atención sanitaria, afectando a cerca de 13 000 personas.
Por eso hoy también quiero reconocer el trabajo de quienes sostienen la sanidad pública cada día. Profesionales que, incluso en condiciones muy exigentes, siguen ahí, atendiendo, cuidando y sacando adelante un sistema que es esencial para todos y todas.
Y como no podía ser de otra forma, quiero recordar a Pedro Zerolo, que defendió incansablemente una Sanidad Pública, Gratuita y Universal, lo hizo en la calle participando en numerosas Mareas Blancas y reivindicando la necesidad de revertir los procesos de privatización para proteger un derecho básico de ciudadanía. Siempre decía que «la sanidad pública es nuestro mejor tesoro, un motivo de orgullo para ciudadanos, ciudadanas y partidos de cualquier color, por eso, hay que defender lo público que es lo que cohesiona, lo que vertebra y garantiza el principio de igualdad de oportunidades.»
Hoy más que nunca, defendamos una salud basada en la ciencia, la equidad y los derechos. Porque hablar de salud es, en el fondo, hablar de justicia.