La Fundación Pedro Zerolo, el Archivo Arkhé y la Red Memorialista LGTBIQ+ han realizado este viernes en el Archivo Arkhé un acto de memoria en torno a Federico García Lorca, cuando se cumplen 90 años de su asesinato y desaparición. Al homenaje han asistido autoridades, representantes de organizaciones memorialistas, entidades culturales y de derechos humanos, y activistas LGTBIQ+.
Madrid, 28 de agosto de 2026. — El Archivo Arkhé, la Fundación Pedro Zerolo y la Red Memorialista LGTBIQ+ han conmemorado este 28 de agosto en el Archivo Arkhé de Madrid «90 años sin tumba», un homenaje a Federico García Lorca que ha convertido la memoria del poeta en símbolo de todas las personas asesinadas, desaparecidas, represaliadas y perseguidas por la dictadura franquista.
El acto ha contado con la presencia del delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Francisco Martín Aguirre, así como de representantes de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática y del programa «50 años de España en Libertad», de los ministerios de Igualdad y Cultura, concejales del Ayuntamiento de Madrid y diputados autonómicos, junto a representantes de organizaciones memorialistas, entidades culturales, organizaciones
defensoras de los derechos humanos y activistas como el histórico Jordi Petit.
La maestra de ceremonias ha sido la drag y performer La Sorny, cuyos espectáculos combinan humor, crítica social y arte. Vestida de riguroso negro, ha conducido el acto con solemnidad y ha recitado, al inicio, el poema de Lorca «Nueva York. Oficina y denuncia»; la ceremonia ha concluido con «Gacela de la muerte oscura». Al inicio del acto, el actor y patrono de la Fundación Pedro Zerolo, Juan Carlos Alonso, ha declamado un poema de Luis Cernuda dedicado al asesinato de Federico García Lorca.
El presidente del Archivo Arkhé, Pedro Felipe Hinestrosa, ha intervenido para recordar que “noventa años después de su asesinato, el cuerpo de Federico García Lorca continúa desaparecido. Su ausencia representa también la de miles de víctimas cuyos restos siguen en fosas y lugares desconocidos y cuyas familias continúan esperando verdad, justicia, reparación y reconocimiento. Que este homenaje tenga como centro físico y simbólico Ruina, obra del artista Eugenio Merino, una instalación que sitúa la figura de Federico García Lorca bajo los pies de quienes la contemplan y hace visible, precisamente, la ausencia de una tumba conocida para el poeta, y que forma parte de la colección permanente de nuestro Archivo”.
Ha finalizado su intervención señalando que “el Archivo Arkhé se convierte entonces en la compañía de ese cuerpo. Y ese cuerpo, a su vez, nos recuerda para qué existe un archivo como este. No solamente para conservar objetos. Existe para impedir que una vida y miles de vidas puedan ser borradas por completo. Por eso Ruina pertenece de una manera tan profunda al Archivo Arkhé. Aquí Federico no está enterrado. Está acompañado”
Miquel A. Fernández, director de la Fundación Pedro Zerolo y coordinador de la Red Memorialista LGTBIQ+, ha señalado que este homenaje se gestó en la inauguración de Ruina, en septiembre del año pasado, en el marco de la exposición De Federico García Lorca a Pedro Zerolo, cuando la ministra de Igualdad, Ana Redondo, animó a las entidades organizadoras a realizarlo para conmemorar el 90.º aniversario de Lorca. Fernández ha excusado la ausencia de la ministra, que tenía previsto asistir pero no ha podido hacerlo por cuestiones de agenda sobrevenidas, y ha trasladado su mensaje: “mi pensamiento está hoy con todas vosotras”.
El director de la Fundación Pedro Zerolo ha señalado que “con esta iniciativa, el Archivo Arkhé, la Fundación Pedro Zerolo y la Red Memorialista LGTBIQ+ quieren recordar que, nueve décadas después del asesinato del poeta, la búsqueda de Lorca continúa interpelando a la sociedad española y conectando su historia con la de todas aquellas personas que todavía esperan ser encontradas, identificadas y dignificadas y ha mostrado su deseo y convicción de que más pronto que tarde podamos contar con los restos y con una verdadera tumba de Lorca a la que poder rendir homenaje permanente”.
Noventa rosas para noventa años de ausencia
Uno de los momentos más emotivos del homenaje ha sido la colocación de 90 rosas rojas sobre la instalación Ruina, una por cada año transcurrido desde el asesinato de Lorca. Las primeras rosas han sido depositadas por el delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Francisco Martín Aguirre; el activista histórico Jordi Petit; la concejal del Ayuntamiento de Madrid Emilia Martínez; Pedro Felipe Hinestrosa; y Miquel A. Fernández. A ellos se han unido las personas asistentes en solemne silencio, tan solo roto por las palabras de la maestra de ceremonias en cada uno de los nueve bloques del acto.
Las rosas han sido depositadas una a una por las personas asistentes en intervalos de diez y cada uno de estos intervalos ha estado dedicado a diferentes colectivos y experiencias atravesadas por la represión: quienes fueron asesinados por defender la libertad, la democracia y sus ideas; las personas ejecutadas y arrojadas a fosas anónimas; quienes continúan desaparecidos; las personas perseguidas por amar o ser quienes eran; quienes tuvieron que vivir su orientación sexual o identidad escondidas para sobrevivir; las personas obligadas al exilio; quienes defendieron la cultura y la libertad de creación frente a la represión; y las familias y colectivos que durante décadas conservaron los nombres y se negaron a olvidar.
Las últimas diez rosas han estado dedicadas expresamente a Federico García Lorca: al poeta, al hombre, al homosexual, al ciudadano y al cuerpo que todavía seguimos buscando.
Tras depositar las flores, las personas asistentes han guardado 90 segundos de silencio, uno por cada año transcurrido desde su asesinato.
Lorca, memoria democrática y memoria LGTBIQ+
La presencia de representantes institucionales, del movimiento memorialista, de la cultura y de organizaciones de derechos humanos ha reforzado el carácter transversal de una convocatoria que vincula la recuperación de la memoria con la defensa de los derechos y libertades conquistados por la sociedad española. La ceremonia ha reivindicado igualmente el papel de las familias, asociaciones y movimientos memorialistas que han mantenido viva la búsqueda de las personas desaparecidas y han impedido que sus nombres fueran borrados de la historia.
Una ceremonia contra el olvido La palabra de Federico García Lorca ha abierto y cerrado el acto. Entre ambos momentos, la instalación artística, las 90 rosas rojas y el silencio han construido una ceremonia en la que la ausencia se ha convertido en presencia y la memoria, en una forma de reparación. «90 años sin tumba» es un homenaje a Federico García Lorca, pero también a quienes siguen bajo la tierra, a quienes los buscaron y a quienes se negaron —y se niegan— a olvidar.
ENLACE A LAS FOTOS DEL ACTO: https://drive.google.com/file/d/1WE1qDnRJoQqltccU9lmLoMCBL6B0bNCD/view?usp= sharing