Por Rosa Mª Laviña, patrona Fundación Pedro Zerolo
Hoy no es un día más en el calendario. Se cumplen 22 años del 11M, 22 años de un atentado que marcó para siempre la historia de Madrid y de nuestro país.
En la Fundación Pedro Zerolo, hoy no queremos hablar solo de aniversarios. Queremos enviar nuestro abrazo más sincero y solidario, de los que no necesitan palabras, a cada víctima, a cada familia y a todas las personas que aún caminan con las cicatrices, visibles o invisibles, de aquel día. Vuestro dolor es nuestra memoria, y vuestra dignidad es nuestra mayor lección de vida.
En este 2026, donde todo va tan rápido y el ruido parece ensordecedor, recordar se ha vuelto un acto de resistencia. No recordamos para quedarnos anclados en el pasado y la tristeza, sino para protegernos, para construir un futuro sin odio, porque frente al olvido y la prisa, recordar es decir «nos importáis».
En este 2026 marcado por nuevos desafíos, desde la escalada de discursos intolerantes hasta conflictos internacionales, la Fundación Pedro Zerolo mantiene vivo el legado de Pedro: defender la diversidad, la convivencia y los derechos humanos como la vacuna más poderosa contra cualquier forma de terrorismo o fanatismo.
A las nuevas generaciones, que hoy leen el 11M en sus dispositivos o libros: queremos que este recuerdo no sea una carga, sino una pedagogía de la empatía. Que aprendan que la paz no se hereda, se construye con cada gesto de solidaridad.
En la Fundación Pedro Zerolo, no guardamos el pasado en un cajón. Lo usamos para diseñar un mañana donde los Derechos Humanos sean el latido de nuestra sociedad. Porque la memoria no debe ser un depósito de dolor, sino el motor que nos impulse a ser mejores personas.
Hoy más que nunca, estamos cerca. Hoy más que nunca, no olvidamos.