Por Rosa Mª Laviña Bellido, secretaria y patrona de la Fundación Pedro Zerolo
Este 8 de marzo, no solo celebramos; reclamamos. Porque la igualdad sin memoria es una verdad a medias. El mensaje de ONU Mujeres para este año: “Derechos. Justicia. Acción. Para TODAS las mujeres y niñas”, nos recuerda que la igualdad solo avanza cuando la memoria se convierte en justicia. Y pocas historias interpelan tanto este compromiso global como la de las mujeres internadas en el Patronato de Protección a la Mujer. Garantizar derechos implica nombrar la violencia institucional; hacer justicia exige reconocer a las supervivientes; y la acción pasa por avanzar en verdad, reparación y dignidad. La lucha mundial por los derechos de todas las mujeres incluye también a aquellas a las que nuestro país privó de libertad y futuro.
Durante décadas, miles de mujeres en España fueron encerradas, castigadas y despojadas de sus hijos en el Patronato de Protección a la Mujer. El Patronato funcionó hasta 1985. Miles de mujeres fueron vigiladas, separadas de sus hijos, sometidas a trabajos forzados y a castigos físicos y psicológicos. No eran delincuentes ni enfermas: eran mujeres castigadas por ser pobres, por ser madres fuera del matrimonio o simplemente por vivir con libertad. Hoy sabemos que aquello fue violencia machista institucional, y como toda violencia exige algo más que memoria: exige responsabilidad.
Consuelo García del Cid: Superviviente y escritora que ha dedicado años a investigar esta «Gestapo a la española». Describe el sistema como «algo salvaje que destrozó muchas vidas» y afirma que “los centros eran auténticos reformatorios donde se practicaba el adoctrinamiento físico y mental”.
¡Es hora de que el Estado rinda cuentas!
Desde la Fundación Pedro Zerolo celebramos que, por fin, la Ley de Memoria Democrática empiece a saldar esta deuda:
✅ Reconocimiento: Ya son víctimas oficiales de la represión.
✅ Verdad: Los archivos se abren para que nadie olvide.
✅ Reparación: Porque pedir perdón no basta, hay que actuar.
Este 8 de marzo, La presidenta de la Fundación Pedro Zerolo. Luisa Estévez, afirma que “No hay memoria democrática sin reparación feminista. La memoria no es un gesto: es una obligación legal y ética. Y vamos a exigir que se cumpla”.
La democracia será feminista o no será. Por las que estuvieron, por las supervivientes y por las que vendrán: ¡Justicia y reparación ya!