Por Rosa Mª Laviña Bellido, secretaria y patrona de la Fundación Pedro Zerolo
El 9 de mayo no es solo una fecha en el calendario institucional. Es el recordatorio de que la Unión Europea nació con una promesa valiente: convertir el conflicto en cooperación y la diferencia en unidad. Hoy, en este 2026, cuando celebramos 76 años de la Declaración Schuman, ese proyecto de paz sigue vivo, pero nos necesita más comprometidos que nunca.
Este aniversario coincide, además, con los 40 años de la adhesión de España a la Unión. Miramos atrás con orgullo por el camino recorrido, pero con la mirada firme en los retos pendientes. En un contexto de incertidumbre donde derechos que creíamos consolidados se ven cuestionados, esta fecha nos invita a reivindicar una Europa que no dé ni un paso atrás en igualdad, diversidad y justicia social.
Pedro Zerolo entendió Europa precisamente como un espacio de avance en derechos. Defendía la necesidad de construir una “Europa de la igualdad” asentada en la solidaridad y la justicia social, y recordaba que “construimos sociedad fomentando la diversidad y la pluralidad”.
En la Fundación Pedro Zerolo, entendemos Europa como Pedro la soñó: un espacio de avance constante. Una Unión que no solo gestione libertades, sino que las amplíe y proteja activamente, especialmente ante el resurgimiento de discursos de odio. No podemos permitir que nadie se quede atrás.
La presidenta de la Fundación Pedro Zerolo, Luisa Estévez reafirma nuestro compromiso con una Europa unida y fuerte y afirma que “el futuro de nuestra Unión dependerá de su capacidad para situar la dignidad humana y la igualdad en el centro del tablero. Porque una Europa que abraza su pluralidad es, sin duda, una Europa más fuerte y más justa”.