Por Rosa Mª Laviña, secretaria y patrona de la Fundación Pedro Zerolo
Este 1º de Mayo salimos a la calle. Lo hacemos junto a los sindicatos, junto a miles de personas, para defender algo muy sencillo: derechos, dignidad y democracia.
Este año, bajo el lema “Derechos, no trincheras. Salarios, vivienda y democracia”, los sindicatos alertan de un momento decisivo en el que no solo están en juego las condiciones de vida de la clase trabajadora, sino también la calidad de nuestras democracias. Vivimos tiempos en los que crecen la desigualdad, la precariedad y también los discursos de odio que intentan dividirnos. Y frente a eso, solo hay una respuesta posible: más derechos, más igualdad y más convivencia.
Hablar de trabajo digno no es solo hablar de salarios o de empleo. Es hablar de cómo vivimos, de si podemos acceder a una vivienda, de si tenemos oportunidades, de si todas las personas podemos desarrollar nuestro proyecto de vida sin miedo y sin discriminación.
Por eso, este 1º de Mayo también es un día para reivindicar la diversidad como un valor democrático. Porque una sociedad que excluye no puede ser una sociedad justa. Y porque los derechos laborales y los derechos civiles van de la mano.
Como recordaba Pedro Zerolo, «La igualdad es un derecho que se conquista día a día, pero la libertad es un ejercicio que no admite ni un solo paso atrás ante quienes siembran el odio.» Nada de lo que hemos conseguido es irreversible, y cada generación tenemos la responsabilidad de cuidar y ampliar esos derechos, sin dar ni un paso atrás.
Desde la Fundación Pedro Zerolo os animamos a salir a la calle este 1º de mayo. Porque, como señala el manifiesto sindical, los derechos no se regalan: se conquistan.
Todos los días, pero hoy, más que nunca, frente a las trincheras del odio, reivindiquemos derechos, dignidad y democracia.